
Cómo hacer un plan de fertirrigación adaptado al cultivo
25 de septiembre de 2026Cómo ajustar la fertirrigación del olivo durante la campaña
La fertirrigación del olivo permite aplicar nutrientes junto con el agua de riego y distribuir los aportes de forma más fraccionada. Sin embargo, para aprovechar correctamente esta estrategia no basta con establecer una dosis fija para toda la campaña.
Las necesidades nutricionales del olivar cambian a lo largo del ciclo. La fase de desarrollo, la producción prevista, las características del suelo, la calidad del agua y el estado nutricional de los árboles son algunos de los factores que deben tenerse en cuenta.
Por ello, ajustar el programa de fertirrigación en olivo significa adaptar los aportes a la evolución real del cultivo.
Por qué ajustar la fertirrigación del olivo
Una de las principales ventajas de la fertirrigación es que permite fraccionar las aplicaciones. De esta forma, el aporte de nutrientes puede distribuirse a lo largo de la campaña en lugar de concentrarse en una única aplicación.
El Ministerio de Agricultura señala que las necesidades del olivo varían según el momento del ciclo. El nitrógeno tiene especial importancia durante determinadas fases como la floración y el cuajado, mientras que el potasio adquiere mayor relevancia durante el endurecimiento del hueso y el engorde del fruto.
Por tanto, el programa nutricional debería revisarse teniendo en cuenta:
- Estado y edad de los árboles.
- Producción prevista.
- Análisis del suelo.
- Calidad del agua de riego.
- Historial de fertilización.
- Estado nutricional de la plantación.
- Fase fenológica del cultivo.
No existe una dosis de fertilizante válida para todos los olivares. La estrategia debe adaptarse a las características concretas de cada explotación.
Qué nutrientes tener en cuenta en la fertirrigación
Nitrógeno
El nitrógeno participa en el crecimiento vegetativo y tiene una demanda importante durante diferentes momentos del desarrollo del olivo. Sin embargo, aportar más nitrógeno del necesario no implica necesariamente una mejor respuesta del cultivo.
La fertilización debe ajustarse a las necesidades reales y evitar aportes excesivos que puedan generar desequilibrios nutricionales.
Fósforo
El fósforo forma parte de diferentes procesos metabólicos de la planta. Su disponibilidad está condicionada por las características del suelo, por lo que conviene conocer su situación antes de incrementar las aportaciones.
Potasio
El potasio cobra especial importancia durante el desarrollo y engorde de la aceituna. Por ello, debe contemplarse dentro de la estrategia nutricional especialmente en las fases en las que aumenta la demanda del cultivo.
En este contexto, FERTILUQ K-20 aporta un 20 % de K₂O soluble en agua y contempla su aplicación mediante fertirrigación en olivos. También FERTILUQ K-30 aporta un 30 % de K₂O soluble y está indicado para su aplicación en fertirrigación.
La elección de una formulación u otra debe integrarse siempre en el programa nutricional completo.
Micronutrientes
Hierro, zinc, boro o manganeso pueden ser necesarios cuando existe una carencia o una situación que justifique su aplicación. Lo recomendable es basar estas decisiones en análisis y observaciones agronómicas, evitando incorporar micronutrientes de forma indiscriminada.
Cómo adaptar el programa según la fase del cultivo
El calendario de fertirrigación puede dividirse en diferentes etapas.
Floración y cuajado. Es importante mantener una nutrición equilibrada y prestar especial atención a las necesidades de nitrógeno, sin descuidar otros nutrientes.
Desarrollo del fruto. A medida que avanza el ciclo, deben revisarse las necesidades del cultivo y ajustar el programa en función de la carga productiva y el estado nutricional.
Endurecimiento del hueso y engorde. El potasio adquiere mayor relevancia y puede incorporarse al programa mediante fertilizantes específicos cuando esté agronómicamente justificado.
Final de campaña. Los aportes deben valorarse teniendo en cuenta el momento de recolección, el estado del árbol y la estrategia prevista para la siguiente campaña.
El análisis del suelo y del agua es clave
Antes de diseñar un plan de fertirrigación en olivo, conviene conocer la situación de la parcela.
El análisis de suelo permite valorar parámetros como pH, conductividad, materia orgánica, fósforo, potasio, calcio, magnesio y otros elementos relevantes. El análisis del agua, por su parte, ayuda a conocer su composición y a valorar aspectos como salinidad, pH o bicarbonatos.
Esta información permite ajustar mejor las aportaciones y evitar fertilizar a ciegas.
Además, deben respetarse siempre las recomendaciones de mezcla y aplicación de cada producto. Por ejemplo, la ficha de KATES-LUQSA contempla su utilización mediante fertirrigación en olivos y establece condiciones específicas de compatibilidad.
Una fertirrigación adaptada al olivar
La fertirrigación puede facilitar un manejo más flexible de la nutrición del olivo, pero su eficacia depende de que los aportes estén correctamente planificados.
Analizar el suelo y el agua, conocer la evolución del cultivo y ajustar las cantidades y momentos de aplicación permite construir un programa nutricional más coherente con las necesidades de cada plantación.
En definitiva, fertirrigar el olivo no consiste en aplicar más fertilizante, sino en aportar los nutrientes necesarios en el momento adecuado y de acuerdo con las condiciones reales de la explotación.
Para conocer otras soluciones de nutrición y fertilización de LUQSA, puedes consultar su gama de fertilizantes y correctores.
FAQ
¿Qué es la fertirrigación del olivo?
Es una técnica de fertilización que permite aportar nutrientes disueltos a través del agua de riego, normalmente mediante sistemas de riego localizado.
¿Cuándo es más importante ajustar la fertirrigación del olivo?
El programa debe revisarse durante toda la campaña, especialmente en fases como floración, cuajado, desarrollo del fruto, endurecimiento del hueso y engorde.
¿Qué nutrientes necesita principalmente el olivo?
Los principales macronutrientes son nitrógeno, fósforo y potasio. También pueden ser necesarios determinados micronutrientes cuando existe una deficiencia diagnosticada.
¿Es necesario analizar el suelo antes de fertirrigar?
Es muy recomendable. El análisis permite conocer la fertilidad y disponibilidad de nutrientes y ayuda a ajustar el programa de fertilización a las condiciones reales de la parcela.
¿Qué papel tiene el potasio en el olivo?
El potasio tiene especial relevancia durante fases como el endurecimiento del hueso y el engorde de la aceituna, por lo que debe contemplarse dentro de una estrategia nutricional equilibrada.
¿Existe una dosis de fertirrigación válida para todos los olivares?
No. Las dosis dependen de factores como el suelo, el agua, la edad de los árboles, la producción prevista y el estado nutricional del cultivo.




