
Fertirrigación del olivo para ajustar la nutrición durante la campaña
16 de octubre de 2026Cómo preparar el suelo después de la cosecha para la próxima campaña
La finalización de la cosecha no debería marcar el final del manejo del suelo. El periodo posterior a la recolección es una buena oportunidad para evaluar el estado de la parcela, revisar las necesidades nutricionales y planificar las actuaciones necesarias antes del siguiente ciclo.
La recuperación del suelo agrícola no consiste en aplicar productos de forma automática. Requiere conocer las características de la parcela y actuar sobre aquellos factores que realmente necesitan corrección o mejora.
El análisis del suelo, la gestión de los restos vegetales, la materia orgánica y la planificación de la fertilización son algunos de los aspectos que conviene revisar durante este periodo.
1. Empezar con un diagnóstico del suelo
Antes de decidir qué aportar, es importante conocer qué necesita realmente el suelo.
Un análisis puede aportar información sobre parámetros como:
- pH.
- Conductividad eléctrica.
- Materia orgánica.
- Fósforo y potasio disponibles.
- Calcio y magnesio.
- Textura.
- Capacidad de intercambio catiónico.
- Otros parámetros relevantes según el cultivo y las características de la parcela.
El Ministerio de Agricultura destaca la importancia de conocer la fertilidad del suelo y realizar un balance de entradas y salidas de nutrientes para establecer una fertilización racional.
Esto resulta especialmente importante después de una campaña con una elevada extracción de nutrientes. La estrategia para la siguiente campaña debe partir de esa información y no de una aplicación estándar.
2. Revisar la materia orgánica
La materia orgánica tiene un papel relevante en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Su contenido influye, entre otros aspectos, en la estructura, la capacidad de intercambio y la disponibilidad de determinados nutrientes.
Por eso, después de la cosecha puede ser un buen momento para valorar si es necesario incorporar materia orgánica o utilizar una enmienda adecuada.
| Qué revisar | Por qué es importante |
| Materia orgánica | Ayuda a valorar la fertilidad y estructura del suelo |
| pH | Condiciona la disponibilidad de nutrientes |
| Conductividad | Permite valorar posibles problemas de salinidad |
| Fósforo y potasio | Ayudan a ajustar la fertilización |
| Estructura | Influye en aireación, infiltración y desarrollo radicular |
| Historial del cultivo | Permite interpretar las extracciones y aportes realizados |
La elección de una enmienda debe depender del diagnóstico de la parcela y de las características del suelo.
3. Gestionar correctamente los restos de cultivo
Los restos vegetales también forman parte del balance de nutrientes de la explotación.
Su gestión dependerá del cultivo, del sistema productivo y de las condiciones de la parcela. En determinadas situaciones, mantener o incorporar correctamente los residuos puede contribuir al mantenimiento de la materia orgánica y a cerrar parte del ciclo de nutrientes.
No obstante, tampoco conviene asumir que cualquier resto vegetal debe incorporarse directamente al suelo. Es necesario valorar su estado, composición, posibles problemas sanitarios y la estrategia de manejo de la explotación.
4. Ajustar la fertilización antes de la próxima campaña
Una vez evaluado el suelo, puede establecerse la estrategia de fertilización para el siguiente ciclo.
El objetivo debe ser corregir las necesidades detectadas y evitar aportes innecesarios. El análisis del suelo debe complementarse, cuando sea necesario, con información sobre el cultivo, producción prevista, agua de riego y fertilizaciones realizadas durante la campaña anterior.
Dentro de esta estrategia pueden utilizarse enmiendas orgánicas y productos destinados a mejorar las condiciones del suelo. Por ejemplo, MEJORADOR LUQSA está formulado a base de extractos húmicos y contempla aplicaciones al suelo mediante riego localizado en diferentes cultivos, incluidos cítricos, frutales, viña y olivo. Su función declarada incluye favorecer la recuperación del suelo y mejorar determinadas propiedades relacionadas con su estructura y fertilidad.
También ORGANILUQ aporta materia orgánica de origen vegetal y está formulado para contribuir a la mejora de la estructura del suelo, la capacidad de intercambio catiónico y la retención de agua.
La aplicación debe realizarse siempre de acuerdo con la ficha técnica y teniendo en cuenta las necesidades concretas de la parcela.
5. Preparar el suelo para la siguiente campaña
La recuperación del suelo después de la cosecha debe entenderse como una fase de planificación.
En lugar de esperar al inicio del siguiente cultivo para detectar problemas, el periodo postcosecha permite:
- Analizar el suelo y revisar sus principales parámetros.
- Valorar las extracciones de nutrientes de la campaña.
- Revisar el estado de la materia orgánica.
- Gestionar adecuadamente los restos vegetales.
- Identificar posibles desequilibrios nutricionales.
- Definir las enmiendas o fertilizantes necesarios.
- Preparar el programa de fertilización de la próxima campaña.
Este enfoque permite integrar la fertilización dentro de una estrategia más amplia de manejo del suelo.
Recuperar el suelo no significa aplicar más
Uno de los errores habituales es asociar la recuperación del suelo agrícola con incrementar indiscriminadamente la cantidad de fertilizantes o materia orgánica.
La estrategia debe ser justo la contraria: diagnosticar primero y actuar después.
El propio MAPA subraya que los productos destinados a la nutrición vegetal y a la mejora de las características del suelo deben utilizarse atendiendo a criterios de eficacia agronómica y seguridad para la salud y el medio ambiente.
Por eso, el otoño puede ser un momento especialmente interesante para revisar el suelo, corregir las necesidades detectadas y preparar con tiempo la próxima campaña.
En LUQSA contamos con una gama de fertilizantes, correctores y soluciones para el manejo del suelo que puede integrarse en diferentes estrategias de nutrición agrícola.
FAQ
¿Por qué es importante revisar el suelo después de la cosecha?
Porque permite conocer cómo ha evolucionado la fertilidad de la parcela y planificar con antelación las actuaciones necesarias para la siguiente campaña.
¿Qué análisis conviene realizar después de la cosecha?
Dependerá del cultivo y de la parcela, pero pueden analizarse parámetros como pH, conductividad eléctrica, materia orgánica, fósforo, potasio, calcio, magnesio y otros indicadores relevantes.
¿Cómo se puede mejorar el suelo agrícola después de la cosecha?
Primero debe identificarse qué necesita la parcela. Según el diagnóstico, pueden plantearse actuaciones relacionadas con materia orgánica, enmiendas, fertilización, gestión de restos vegetales o manejo de la estructura del suelo.
¿Es recomendable aplicar materia orgánica todos los años?
No necesariamente. La necesidad y la cantidad deben determinarse teniendo en cuenta el análisis del suelo, el tipo de producto, el cultivo y el manejo de la explotación.
¿Qué papel tiene la materia orgánica en el suelo?
Contribuye a determinadas propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo y forma parte del balance de nutrientes de la parcela.
¿Cuándo conviene planificar la fertilización de la próxima campaña?
El periodo posterior a la cosecha permite disponer de tiempo para analizar el suelo, revisar los resultados de la campaña y definir la estrategia nutricional antes del siguiente ciclo.

